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Functional Age Check en Healthy Longevity.

Densitometría ósea

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¿Qué es una densitometría ósea y para qué sirve?

La densitometría ósea, también conocida como DEXA, es una prueba diagnóstica que mide el contenido y la densidad mineral de los huesos. Para llevarla a cabo, se emplean 2 haces de rayos X con distintos niveles de energía, los cuales inciden sobre el tejido óseo del paciente. Cuando se resta la absorción de los tejidos blandos, la densidad mineral ósea o masa ósea (DMO) se puede determinar a partir de la absorción de cada haz por el hueso.

Esta prueba se realiza de forma rutinaria en muchas personas. Algunos de sus usos más extendidos son los siguientes:

  • Identificar una disminución de la densidad ósea (osteopenia) antes de que se produzca la ruptura de un hueso.
  • Diagnosticar osteoporosisuna enfermedad esquelética que cursa con el adelgazamiento de los huesos, además de un deterioro del tejido óseo.
  • Determinar el riesgo de sufrir una fractura ósea.
  • Monitorizar el tratamiento de una osteoporosis ya diagnosticada y confirmar que el tratamiento está surtiendo efecto.

El uso más extendido de la densitometría ósea es diagnosticar la osteoporosis. En España, se estima que esta enfermedad afecta a 2 millones de mujeres y 800 000 hombres, lo que se traduce en un 22,6% de la población femenina y un 6,8% de la masculina mayor de 50 años. La osteoporosis aumenta de forma drástica su incidencia con la edad, pues hasta el 70% de las mujeres mayores de 80 años la tienen.

La densitometría ósea también permite estimar el riesgo de fractura ósea en un intervalo concreto (por ejemplo, en los próximos 10 años). Esta información es esencial para comenzar el tratamiento farmacológico de una osteopenia/osteoporosis o, en su defecto, optar por medidas preventivas y cambios conductuales.

¿Cómo se hace?

Para llevar a cabo este análisis se requiere un densitómetro, un aparato de rayos X especializado en la medición de la densidad mineral ósea. En la siguiente lista, se resume el procedimiento general para la realización de una densitometría ósea:

  1. El profesional en salud le pedirá al paciente que se tumbe en una camilla. También le ayudará a llegar a la posición deseada para que la obtención de resultados sea lo más clara posible. El generador de rayos X estará ubicado debajo del paciente y el detector arriba.
  2. A medida que el “brazo” de la máquina pasa por el cuerpo, emite 2 haces de rayos X con distintos niveles de energía. La radiación incidentes es muy baja con el fin de mantener la prueba segura. Es necesario permanecer muy quieto mientras se lleva a cabo el procedimiento y es posible que se solicite mantener la respiración durante un intervalo de tiempo variable.
  3. Las imágenes obtenidas por el escáner se combinan y se envían a un ordenador especializado. El hueso se ve fácilmente en tono blanco, mientras que la grasa y el tejido muscular se observan como sombras en el fondo.
  4. Los resultados deben ser analizados por un radiólogo u otro profesional en densitometría. El proceso no suele durar más de 10-20 minutos y el paciente puede hacer vida normal al terminar la prueba.

En este punto, cabe destacar que existen 2 tipos de equipos para realizar la densitometría ósea: el central y el periférico. El primero se emplea para conocer la densidad ósea de la columna y de la cadera, mientras que el segundo puede medir la densidad ósea de estructuras como el dedo, el talón o la muñeca. La mayoría de los aparatos utilizados durante esta prueba son de tipo central.

¿Cómo debo prepararme para una densitometría ósea?

La mayoría de personas no necesitan hacer cambios sustanciales en su rutina antes de llevar a cabo una densitometría ósea. De todas formas, en algunos casos se puede indicar el cese de consumo de suplementos de calcio durante las 24-48 horas previas a la prueba. Este grupo incluye tanto suplementos vitamínicos como ciertos medicamentos, así que hay que informar bien al profesional médico ante cualquier duda. También se recomienda llevar ropa cómoda sin complementos metálicos.

En último lugar, también hay que avisar al profesional médico si la paciente es mujer y se encuentra en situación de embarazo. Aunque las dosis emitidas de radiación durante esta prueba son muy bajas, siempre existe un cierto riesgo de que el feto sufra daños. Por ello, no se recomienda este método de diagnóstico por imagen en mujeres gestantes.

¿Qué significan los posibles resultados?

Como se ha citado en líneas previas, la densitometría ósea mide la densidad mineral ósea (DMO) de los huesos. La densidad mineral ósea de cada paciente se puede representar con 2 medidas:

  • T-score: este parámetro compara los resultados del paciente con los de una persona sana estándar de 30 años del mismo sexo y etnia.
  • Z-score: esta medida compara la densidad ósea del paciente con la que presenta, de media, la población de su misma edad, sexo y etnia. Por ejemplo, si la prueba la realiza una mujer de 60 años de edad, se compara con la media de las mujeres de 60 años.

La T-score normal oscila entre -1,0 o un valor superior. Se considera osteopenia cuando el valor se localiza entre -1,1 y -2,4. Una puntación menor de -2,5 se considera probable osteoporosis. Según los resultados obtenidos a partir de este parámetro, se puede optar por tomar medidas preventivas para evitar una mayor pérdida de masa ósea o el abordaje farmacológico.

La Z-score se emplea con mayor asiduidad para diagnosticar una osteoporosis secundaria, es decir, aquella que es causada por enfermedades o medicaciones distintas a la menopausia y/o el envejecimiento natural. Si este parámetro se encuentra más de 2 desviaciones estándar por debajo de otras personas de la edad del paciente, el profesional de la salud debe considerar más pruebas para encontrar el motivo de la pérdida de densidad ósea.

¿A qué personas va dirigida esta prueba?

Existen múltiples factores de riesgo para el desarrollo de osteoporosis y osteopenia. Algunos de los grupos poblacionales que pueden beneficiarse de una densitometría ósea son los siguientes:

  • Mujeres postmenopáusicas que no están en tratamiento con estrógeno.
  • Personas con un peso corporal muy bajo.
  • Pacientes que han sufrido una o más fracturas óseas después de los 50 años de edad.
  • Personas con antecedentes familiares de osteoporosis.
  • Pacientes que tienen problemas tiroideos o paratiroideos, como hipertiroidismo o hiperparatiroidismo.
  • Personas que se han fracturado un hueso después de un golpe suave.
  • Pacientes con diabetes tipo 1, enfermedad renal y otros cuadros clínicos asociados a una pérdida de densidad ósea.

¿Cuáles son las ventajas de la densitometría ósea?

Algunas de las principales ventajas de la densitometría ósea son las siguientes:

  • Este procedimiento es simple, rápido y no invasivo. No se necesita anestesia para llevarlo a cabo.
  • La cantidad de radiación a la que se expone el paciente es muy pequeña, mucho menor a la de otras pruebas de diagnóstico por imagen (como una radiografía de tórax).
  • Es el mejor método (y el más utilizado) para diagnosticar un cuadro como la osteoporosis y estimar el riesgo de fractura ósea.
  • Los equipos necesarios para llevar a cabo este análisis están disponibles en un gran número de centros, lo que facilita su accesibilidad.

¿Cuáles son las desventajas?

Siempre existe un riesgo mínimo de desarrollar cáncer tras la exposición a la radiación. De todas formas, la dosis emitida en esta prueba es tan baja que en prácticamente todos los casos los beneficios superan cualquier posible perjuicio. Como excepción, hay que tener en cuenta a las mujeres embarazadas.

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